Parador de Cuenca · el convento del s. XVI convertido en hotel

A mi Sis, con la que aprendí que las Casas Colgadas estaban en Cuenca gracias a nuestros intensivos de Sábitor.

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Un edificio del s. XVI sobre el río Huécar, frente a las Casas Colgadas, en una ciudad Patrimonio de la Humanidad. Un convento que sigue haciendo exactamente lo que siempre hizo: acoger.


Parador de Cuenca convento San Pablo iluminación monumental nocturna

Llegamos al Parador de Cuenca de noche, con esa cosa especial que le da la luna a todo. Las vistas desde la habitación y la cuidada iluminación monumental ya lo dijeron todo. Por la mañana, el sol descubrió una ciudad inesperadamente contemporánea, cargada de arte y de historia apilada en un cerro entre dos ríos. Y yo que tenía otra imagen de Cuenca.

Lo que hace singular al Parador de Cuenca dentro de la red no es solo la categoría del edificio, sino la precisión con la que el enclave condiciona la experiencia completa: la vista, la escala, el silencio, la manera en que la historia del lugar se filtra por cada recoveco. El convento de San Pablo no está decorado con patrimonio. Es patrimonio. Y esa diferencia, en términos de producto hotelero, lo cambia todo.

— La ciudad —

Parador de Cuenca: arte abstracto, hoces y Casas Colgadas

El enclave geográfico de la ciudad antigua de Cuenca es tan improbable como fotogénico: un cerro rocoso bordeado por las hoces del río Júcar al norte y su afluente el Huécar al sur. No es solo un escenario pintoresco. Es una condición urbana que ha moldeado durante siglos la forma en que la ciudad crece, se defiende y, eventualmente, se reinventa.

hoces ríos Júcar y Huécar Cuenca vista enclave geográfico

Junto al parador, el Puente de San Pablo conecta el conjunto conventual con el barrio nuevo y coloca al viajero frente a las Casas Colgadas (que no ‘colgantes’, apunte importante). En una de ellas, en la Casa del Rey, se encuentra el Museo de Arte Abstracto gestionado por la Fundación Juan March: una de las colecciones permanentes más coherentes y mejor instaladas del país, en uno de los edificios más inverosímiles del país. En 1996, esta tradición artística sumada a la riqueza arquitectónica convirtieron a Cuenca en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Cuenca es uno de esos destinos donde el patrimonio no compite con la experiencia contemporánea: la refuerza. La convivencia entre las Casas Colgadas del s. XIV, el Museo de Arte Abstracto de los 60 y un parador de cinco estrellas en un convento dominico del s. XVI no es una paradoja. Es exactamente lo que hace que la ciudad funcione como producto turístico de alto valor.

Casas Colgadas Cuenca vista desde Puente San Pablo hierro

— El puente —

El Puente de San Pablo: 55 años de obra, un ciclón y más de un siglo en pie

En esta ocasión improvisé esa misma mañana (con mucho acierto) un tour con Cuenca Viajes. Un buen guía no es quien recita datos: es quien sabe cuándo callarse y cuándo soltar la historia que lo cambia todo. El de ese día lo sabía. De todas las que contó, mi favorita fue la del Puente de San Pablo. No por su resultado final, sino por el proceso.

Hacia 1533 Juan del Pozo, el canónigo de la Catedral, inicia la construcción del convento de San Pablo (Parador de Turismo desde 1993) y del puente de piedra. Ambas obras arrancaron simultáneamente, pero el puente tardó 55 años en terminarse: 35 más que el propio convento. El objetivo era doble: conectar el complejo religioso con la ciudad y, de paso, conceder «paso gratuito a los conquenses».

foto histórica Puente San Pablo Cuenca piedra siglo XVI archivo

El hundimiento progresivo de las pilas (los apoyos verticales del puente, por si como yo no dominabas el término hasta que mi amiga Nerea, ingeniera de caminos, me lo aclaró) fue provocando la rotura sucesiva de los arcos. El puente de piedra se vino abajo parcialmente en 1786 y aunque en 1788 fue reparado por el arquitecto Mateo López, no se logró evitar el desmoronamiento del segundo arco. En 1895 se tomó la decisión de demolerlo en su totalidad.

Cuentan que la cantidad de dinamita necesaria fue ingente… y que tras la primera carga, solo cedieron dos arcos mientras el resto seguía en pie. El puente de piedra resistió mejor de lo esperado. Casualidad o no, lo que vino después fue un puente de hierro. Los tiempos mandaban. ;-)

Puente San Pablo Cuenca estructura metálica hierro hoz Huécar

En este punto presto atención extra a la guía, quien nos cuenta que los vecinos montaron una campaña en defensa de la reparación y conservación del puente de piedra. Una iniciativa popular a favor del patrimonio en el siglo XIX. Maravilloso. Siempre quedará la duda del destino de ese puente de piedra de haber existido entonces el alcance de change.org… ;-)

Pasaron los años y fue el Obispo Wenceslao Sangüesa y el Seminario Conciliar de San Julián los que pusieron los fondos para construir el puente nuevo. Sus obras comenzaron en 1902, proyectadas por el ingeniero de caminos valenciano José María Fuster y Tomás y erigido por George H. Bartle, cuya fundición contaba con gran renombre en aquella época. Quedó inaugurado el 19 de abril de 1903. Presenta 60 m de longitud, elevado 40 m sobre la hoz, y se apoya en los pilares de arranque de sillería del puente anterior así como en un puntal central de hierro, tal y como apunta el profesor y amigo de Reharq Víctor Yepes.

Y aquí viene lo bueno: dos meses antes de la inauguración, un ciclón arrasó la estructura inacabada. Hubo que rehacerla a marchas forzadas para cumplir con la fecha prevista. Que este puente lleve más de un siglo en pie después de todo lo que pasó para construirlo tiene su mérito.

— El contexto —

Paradores y el modelo de hospitalidad patrimonial

Paradores es la red pública española de hoteles en edificios históricos: castillos, conventos, palacios y monasterios que difícilmente habrían sobrevivido como espacios vivos de otro modo. No existe otro modelo que combine esta escala, continuidad territorial y vocación pública.

Hay iniciativas similares. Las Pousadas de Portugal, inspiradas en el modelo español, funcionan hoy bajo gestión privada y con una red menor. La francesa Relais & Châteaux reúne hoteles independientes en edificios singulares bajo criterios de excelencia (el hotel chulo Can Faustino de Menorca forma parte de ella). Aman Resorts opera en palacios históricos, los Heritage Hotels de Rajastán llevan décadas reconvirtiendo residencias de maharajás, las haciendas de Yucatán siguen una lógica parecida como iniciativas privadas dispersas…

Y en España, dos propuestas privadas que no pierdo de vista: Áurea Hotels, marca boutique de Eurostars Hotel Company especializada en edificios históricos y singulares; y Hidden Hotels, una colección que sigo con mucho interés y que demuestra que en España el patrimonio como producto hotelero tiene mucho más recorrido del que parece.

Pero ninguna combina patrimonio, red territorial y vocación pública como Paradores. El de Cuenca es uno de sus mejores argumentos. Compartí mesa con Paradores en los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria para hablar de exactamente esto.

— El convento —

Un convento del s. XVI convertido en Parador de Cuenca 5 estrellas

Después de una mejorable primera vez en un parador donde en las habitaciones confundían «polvo con pátina histórica», le di una oportunidad al de Cuenca. Desde entonces nos hicimos fans, y vinieron muchos más. (apunte útil: la oferta Escapada Joven de Paradores merece mucho la pena si tienes menos de 30).

Cuando llegó la hora de dejar la habitación, pensé: ¿y si me quedo aquí a vivir? Un convento con recepción amabilísima las 24 horas, un claustro de cipreses con obra de arte incluida (42 lienzos de Julián Casado dialogando con Malevich, ahí es nada), desayuno en el atrio, largos pasillos, cama confortable y baño enorme y moderno. Dormir entre muros del s. XVI con baño del s. XXI es exactamente tan bueno como suena. El morteruelo y el alajú del restaurante, instalado en el refectorio donde comían los monjes. ¿Te imaginas?

fachada iglesia convento San Pablo Cuenca exterior

fachada principal convento San Pablo siglo XVI piedra Cuenca

claustro con cipreses patio interior convento San Pablo Cuenca

atrio porticado galería convento San Pablo Cuenca

La conversión de un convento dominico del s. XVI en un parador de cinco estrellas no es una operación cosmética. Es una decisión de producto: apostar por la autenticidad del lugar como principal activo diferencial frente a cualquier hotel de nueva planta. Cuando esa apuesta se ejecuta con criterio, el resultado es un alojamiento que ningún competidor puede replicar. El Parador de Cuenca lo demuestra.

Un convento con claustro de cipreses, vistas a las Casas Colgadas
y morteruelo en el refectorio.
Ya me dirás tú qué más se puede pedir.

¿Trabajas en un proyecto de alojamiento donde el edificio tiene más historia que los huéspedes? Cuéntamelo en info@reharq.com. Seguramente tengamos mucho de lo que hablar.

Si te ha gustado este post, hay más hoteles con criterio en la sección hoteles chulos de Reharq.

P.D.: Post dedicado a los ingenieros de caminos que disfrutan con Reharq. ¡Gracias, me consta que sois muchos!

P.D.: Otras ciudades Patrimonio de la Humanidad en Reharq: Mérida, Tarragona, Córdoba, Salamanca y Baeza.

Ficha

TipologíaConvento de San Pablo s. XVI rehabilitado · Parador de Turismo 5*
Uso originalConvento dominico · fundado 1533 · Parador desde 1993
EntornoHoz del Huécar · frente a las Casas Colgadas · casco histórico UNESCO
F&BDesayuno en el atrio · restaurante en el refectorio · cocina conquense
No te pierdasMorteruelo · alajú · Museo de Arte Abstracto · Fundación Juan March
DirecciónSubida a San Pablo s/n · Cuenca

Fotos por Reharq diciembre 2015 salvo especificación en pie de foto. Fuentes consultadas: Mis viajes con Historia, Noticias de Cuenca, web oficial del Parador, Guía Turística Cuenca y Víctor Yepes.

14 comentarios
    • libe
      libe Dice:

      Ay, por favor… Para una niña rubia de 6 años corretear por ese atrio con suelo de ajedrez debe ser la más parecido a 'Alicia en el páis de las Maravillas'… ;-)

      Además de la exquisita rehabilitación del edificio, su adaptación al uso hotelero (con lo que ello implica en estándares de confort) es respetuosa y acertada.

      Gracias por el comentario. ;-)

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  1. Carlos Bento Company vía Facebook
    Carlos Bento Company vía Facebook Dice:

    Genial, Libe, como siempre. ¡Cuenca existe!
    El Museo de Arte Abstracto fue un lugar de culto de la progresía en los años previos a la muerte de Franco y al principio de la transición. Peregrinábamos allí en busca de obra gráfica de los pintores que molaban: Grupo El Paso etc. El museo editaba a buen precio. Comprar serigrafías era antifranquista ¡Qué tiempos!

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    • libe
      libe Dice:

      Hola!

      Preparando el post he leído correrías de todos los tipos desarrolladas en Cuenca. Siempre con arte mediante. La tuya me ha gustado especialmente pues eso lo podría haber hecho yo! ;-)

      Serigrafías 'prohibidas'. Ay si Francisco hubiera conocido los mundos 'del internet' qué hubiera hecho entonces ;-) Los tiempos cambian y el mundo evoluciona a velocidades vertiginosas…

      Gracias por el comentario y tus palabras, Carlos.

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    • libe
      libe Dice:

      Muchísimo, Marian.
      La visité en diciembre del 2015, en el Puente de la Constitución. La visité yo… y otras miles de personas porque estaba repleta de viajeros.
      Pero el día era soleado, descansar en el Parador fue revitalizador, se respiraba aire vacacional en el ambiente, las Navidades estaban a la vuelta y Cuenca nos dio mucho más de los que esperábamos.

      :-)

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  2. David Cejudo vía Facebook
    David Cejudo vía Facebook Dice:

    Enhorabuena Libe.

    Has transmitido de manera extraordinaria las maravillas de una ciudad en la que tenido oportunidad vivir parte de mi vida, estudiar y hacer grandes amistades. En la Politécnica Cuenca nos hablaron de criterios de intervención paseando por el Puente de San Pablo o la fachada neogótica de su Catedral. Las hoces de los ríos Jucar y Huecar… los dibujos de las plazuelas y fachadas del casco antiguo en pleno invierno… o pasear por el casco antiguo entre bar y bar del Castillo. Sin hablar de las impresionantes vistas de los miradores del Cerro del Socorro y el Cerro de las antenas…. ¡¡Y eso sin bajar del casco antiguo!!, como me ponga a comentar historietas de la ciudad en general y de la provincia me falta Facebook. Gracias Libe.

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    • libe
      libe Dice:

      Nada que agradecer, la suerte es mía por tener con quien compartir #patrimoniodelbueno.
      A ti te falta Facebook para hablar de todas las lindezas conquenses y a mí me faltaron días… Por lo que he de volver!

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  3. Helena Román vía Facebook
    Helena Román vía Facebook Dice:

    El post en tu línea, muy bueno… pero tengo una curiosidad insana: cual fue ese primer parador donde confundían suciedad con pátina del tiempo…??#esparaunaamiga

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    • libe
      libe Dice:

      Dile a tu amiga que fue el de Mérida, hace como 10 años. Además, coincidió que había una boda y se palpaba el desbordamiento… Sé que cambiaron a director y que la cosa mejoró…

      También he estado en el de Lorca y muy bien. Sí que es verdad que en este caso el edificio es nuevo pero sobre y rodeado de patrimonio.
      #holiamigadeHelena

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