¡Lorcalízate! ;-)
✦ Crónica de viaje · Lorca, Murcia · Patrimonio tras el terremoto
Siempre he pensado que una buena parte del criterio profesional no se aprende delante de un plano, sino caminando edificios junto a quienes los restauran. Este encuentro en Lorca fue uno de esos momentos.
Dos edificios dañados por el mismo terremoto. Dos maneras completamente distintas de intervenir sobre ellos. Ese fue el gran aprendizaje que me llevé de este encuentro de patrimonio en Lorca.

Del 12 al 14 de julio de 2013 participé en mi segundo encuentro de patrimonio en Lorca: una reunión de personas que, con la excusa de aprender del patrimonio, se juntan, comparten mesa y proyectos, y terminan discutiendo de criterio tanto como de arquitectura. Fueron dos días de patrimonio del bueno, con las explicaciones del arquitecto Francisco Jurado y la profesionalidad de las también arquitectas Carmen Martínez y Silvia Fuentes. Todo un lujo. Gracias a los tres.
El viaje supuso además el reencuentro con buena parte de mis compañeros del Posgrado en Rehabilitación y Restauración Arquitectónica que hice en Barcelona, y la oportunidad de conocer a gente estupenda de aadipa, Valencia, Barcelona, Lleida y Cantabria con quienes hasta entonces solo había coincidido en redes.
Viernes, 12 de julio
I Love Fortaleza: la primera toma de contacto con el conjunto, de noche
Los reencuentros hay que celebrarlos. La primera noche la dedicamos al I Love Fortaleza Summer Session, junto a las Torres del Castillo: música, buena compañía y ese punto de irreverencia que, personalmente, me parece perfectamente compatible con disfrutar del patrimonio. Vivir el patrimonio así tuvo su punto.
Fue también la primera toma de contacto, bajo la luz nocturna, con parte del conjunto histórico artístico que descubriríamos al día siguiente ya con criterio técnico encima de la mesa.

Sábado, 13 de julio
Torre del Espolón: restaurar sin borrar las cicatrices del terremoto
La vista de la muralla del castillo desde la habitación (1) fue suficiente para pensar que iba a ser un buen día. Tras el desayuno, nos reunimos en uno de los salones del Parador, donde Francisco Jurado (2) nos puso en antecedentes sobre lo que visitaríamos y, sobre todo, sobre las intervenciones llevadas a cabo tras el terremoto del 11 de mayo de 2011.
Nuestra primera visita fue la Torre del Espolón (3) (s. XIII), restaurada con la intención de recuperar su imagen, sus materiales y su sistema estructural original, pero sin ocultar las cicatrices del terremoto (4, 5), que siguen siendo visibles. Es una decisión de criterio, no de estética: garantizar la estabilidad no obliga a borrar el evento que la puso en riesgo, y dejar la cicatriz visible es también una forma de contar la historia del edificio.
Después de un alto en La Cantina (6), antiguo polvorín reconvertido en punto de avituallamiento, subimos a la Torre Alfonsina (s. XIII), con sus bóvedas de tradición bizantina (7). Hoy no tiene ningún uso, lo que me parece una lástima dado el interés del espacio: un edificio con esta carga simbólica debería tener un programa de uso, no solo un cartel de acceso restringido. Las vistas desde la cubierta (8, 9), eso sí, compensan buena parte de la subida.

La Sinagoga: proteger unos restos sin tocarlos
Tras el generoso almuerzo del Parador (1), visitamos los restos de la Sinagoga (s. XV), protegidos por un volumen que vuela sobre ellos mediante una estructura colgante (2, 3).
El buen estado de conservación de los restos y el acierto del proyecto arquitectónico convierten esta intervención en un ejemplo de manual: proteger sin apoyar peso sobre lo protegido, envolver sin invadir. Es, junto a la Torre del Espolón, la pieza que más se lleva discutida entre los compañeros de posgrado, y con razón: merece un post monográfico aparte.
Completamos el recorrido por la fortaleza con la ermita de San Clemente (4), los restos de las viviendas de la antigua judería (5) y distintos tramos de muralla (6). Después de la caminata bajo el sol de julio, refrescarnos en la piscina del Parador (7, 8) fue una recompensa tan merecida como necesaria.
Por la noche, cena con motivo del primer aniversario del Parador (9), que acabó, como suele pasar en estos encuentros, en baile y risas hasta tarde.

Domingo, 14 de julio
Santuario de las Huertas: reinterpretar en acero lo que el terremoto derribó
El domingo llegó, como suele pasar tras dos noches así, más pronto de lo deseado. Aun así, bien temprano empezó el recorrido patrimonial, esta vez por la propia ciudad.
La primera parada fue el Santuario de la Virgen de las Huertas (s. XVII y XVIII), con pinturas murales, escultura y restos arqueológicos. Tuvimos ocasión de acceder a la cúpula (2, 3), hoy una reinterpretación en acero de la cúpula original, desprendida durante el terremoto.
Aquí el criterio va en la dirección contraria al de la Torre del Espolón: en lugar de restaurar imitando lo perdido, se opta por una lectura contemporánea en un material distinto al original. Poder acceder al interior permitía entender esa decisión mucho mejor que contemplándola desde fuera. Dos decisiones opuestas ante un mismo problema, la huella del terremoto, y ambas defendibles según qué se decida priorizar: la autenticidad material o la legibilidad histórica del daño.
Después nos desplazamos al Palacio Guevara (4) (s. XVII), uno de los edificios barrocos más significativos de Lorca.

Iglesia de Santiago: la restauración en obra, contada por quien la dirige
Por la tarde, además de descubrir la Colegiata de San Patricio (5), tuvimos la suerte de visitar las obras de restauración del crucero de la Iglesia de Santiago, de la mano del arquitecto Juan de Dios de la Hoz (6, 7) y de miembros de la empresa Lorquimur, que nos atendieron con enorme generosidad durante toda la visita. No todos los días se tiene acceso a una obra en pleno proceso de restauración. La visita se apoyó en imágenes del momento del colapso de la cúpula, así como en fotografías (8, 9) del proceso, lo que permitía comparar en directo el antes, el daño y la intervención en curso: ver una obra a medio hacer enseña, casi siempre, más que verla terminada.
El encuentro terminó allí para mí, aunque varios compañeros continuaron la ruta patrimonial hasta Cartagena.

Dos edificios respondían al mismo terremoto con decisiones completamente distintas. Una conservaba la cicatriz; otra la reinterpretaba. Salí de Lorca entendiendo que el criterio patrimonial rara vez consiste en encontrar una única respuesta correcta, sino en saber justificar por qué una decisión es más adecuada que otra en cada contexto.
¿Trabajas en restauración patrimonial, gestión de conjuntos históricos o intervención post catástrofe? En Reharq analizo casos como este para convertirlos en criterio aplicable a proyectos reales. Si crees que puedo ayudarte, hablemos.
Fotografías de Carmen Martínez y Reharq, salvo la imagen de portada, de Albert Brufau, y la de la piscina, cedida por Judit y Jordi. Gracias a los tres por compartirlas.
| Itinerario | Torres del Castillo · Torre del Espolón · Torre Alfonsina · Sinagoga del Castillo · Ermita de San Clemente · Antigua judería · Santuario Virgen de las Huertas · Palacio Guevara · Colegiata de San Patricio · Iglesia de Santiago |
| Contexto | 12 al 14 de julio de 2013 · Encuentro de patrimonio en Lorca · Intervenciones post terremoto de Lorca (11 de mayo de 2011) |
| Guía experta | Francisco Jurado (arquitecto) · Carmen Martínez y Silvia Fuentes (arquitectas) · Juan de Dios de la Hoz (arquitecto, restauración Iglesia de Santiago) y equipo de Lorquimur |
| Criterios de intervención | Torre del Espolón: restauración fiel con cicatriz visible · Santuario de las Huertas: reinterpretación contemporánea en acero · Sinagoga: protección mediante estructura colgante sin apoyo directo |




Este es uno de los posts que más comentarios vía mail ha generado (vergonzosos, que sois unos vergonzosos… :-). Y ha sido un placer, y un chute de ánimo, leerlos. Gracias.
Pues yo romperé el hielo! Fue un finde genial y súper completo!! con todo lo que debe tener un finde que se precie. En el coche de vuelta ya salieron ideas para montar algo el año próximo!
Saludossssss!!!
Otro patrimoniotrip para el año próximo? Me apunto!
Gracias por animarte a comentar, Albert! :-)