En esta ocasión Vanesa nos regala viajar a uno de esos países que muchos ansiamos conocer… O volver, para aquellos suertudos que ya lo hayan visitado. Gracias.

Hoy nos trasladamos a un lugar donde se fusionan perfectamente tradición y modernidad, donde podemos encontrar personas sonrientes y educadas que nos hacen una y mil reverencias, donde disfrutaremos de gastronomía de alto nivel, ciudades impolutas y mucho, mucho #patrimoniodelbueno… Sí amigos, ¡nos vamos a Japón!

Japón es un destino viajero por excelencia. ¿Quién no ha soñado con perderse entre las calles de la moderna ciudad de Tokio, con recordar la peli Memorias de una Geisha mientras recorre los torii (puertas rojas) de uno de los templos más conocidos de Kioto o con acercarse a los pies del monte Fuji a contemplar su belleza? Japón es una maravilla, lo mires por donde los mires.

Hoy quiero que me acompañéis a una zona de Japón no tan conocida. Nos situamos al sur de Kioto, en la península de Kii, prefectura de Wakayama, y vamos a recorrer el camino de peregrinación conocido como Kumano Kodo.

Bosques de Kumano, enero 2017. © Vanesa García

 

¿QUÉ ES KUMANO KODO?

Kumano Kodo es una red de caminos que conectan los santuarios de Kumano Sanzan, que son tres grandes -y muy importantes- santuarios sintoístas: Kumano Hongu Taisha, Kumano Hayatama Taisha y Kumano Nachi Taisha.

Aunque parte de los caminos existen desde la prehistoria, la zona se convirtió en destino de peregrinación en el s. XI cuando se construyeron las infraestructuras necesarias para que la familia imperial realizara peregrinaciones. Las rutas adquirieron gran fama y relevancia durante el . XV, y desde 1998 esta red de caminos de peregrinación está hermanada con el Camino de Santiago español. ¿Sabías que si recorres los dos caminos puedes obtener el reconocimiento de ser “peregrino dual”?

Además Kumano Kodo pertenece a los “Lugares sagrados y rutas de peregrinación de los montes Kii”, que en 2004 fueron reconocidos como Patrimonio Mundial por la Unesco.

Como algunos habréis pensado, el camino de Santiago también es Patrimonio de la Humanidad, pues sí, son las dos únicas rutas de peregrinación que tienen dicho reconocimiento.

Sellando el pasaporte de peregrino, enero 2017. © Vanesa García

 

¿QUÉ TIENE DE ESPECIAL KUMANO KODO?

Es un paisaje cultural relacionado con la veneración de la naturaleza en el que se percibe intensamente esa relación entre naturaleza y espiritualidad propia del sintoísmo japonés. Sus bosques, de gran belleza natural, están salpicados de altares de ofrendas, pequeños santuarios, riachuelos o cascadas.

Naturaleza, altares y simbolismo sintoísta en Kumano Kodo, enero 2017. © Vanesa García

 

Los monumentos y sitios que forman este paisaje cultural son una fusión única entre sintoísmo y el budismo que ilustra perfectamente la relación entre las culturas religiosas en Japón. Por si fuera poco, los tres santuarios sintoístas antes citados fueron precursores de un estilo arquitectónico único, novedoso para la época y que se ha imitado a lo largo de todo el país del sol naciente.

Es un sitio cuidado y respetado, en el que todas las rutas se han conservado manteniendo sus condiciones originales, así las carreteras que se han construido han salvado estas históricas rutas y hasta, en determinadas zonas, se ha prohibido la tala de árboles.

 

ALGUNAS PINCELADAS DE ARQUITECTURA SINTOÍSTA JAPONESA

Para entender mejor este lugar os cuento alguna cosa del sintoísmo.

Existe desde el origen de Japón, y surgió de la adaptación de las creencias de los pueblos que llegaron de la Polinesia, el continente asiático y los mares del sur. Se basa en un concepto ético principal que es la pureza de acción e intención.

Santuarios y naturaleza en Kumano Kodo, enero 2017. © Vanesa García

 

En origen no existían edificaciones para realizar ritos sintoístas, ya que los kamis (deidades sintoístas) se veneraban en plena naturaleza. Eran lugares que se marcaban con una cuerda (shimenawa) símbolo de lugar sagrado que aún hoy se encuentra en muchos lugares de Japón. Posteriormente se construyeron estructuras semipermanentes y más adelante llegaron las construcciones de carácter permanente.

En general, todos los santuarios sintoístas presentan una serie de elementos comunes:

• Una entrada sagrada o torii
• Una cerca que delimita el lugar sagrado
• Un shonden, que es el lugar que acoge al cuerpo de la deidad.
• Una marcada relación con la naturaleza espontánea.

Además, en los conjuntos sintoístas puede haber santuarios más pequeños, salas de ofrendas, espacios para sacerdotes, zonas de purificación, oratorios, etc.

En un primer momento las edificaciones sintoístas carecían de color, eran muy sencillas y empleaban únicamente materiales vegetales, fue a raíz de las relaciones con China cuando se introdujeron nuevos materiales como tejas, formas más complejas y, además, se introdujo el color rojo asociado con la protección que ofrecen de los espíritus.

Una de las edificaciones del templo Kumano Hongu taisha, 2004. ©Christian Kaden / www.Japan-Kyoto.de

 

LOS SANTUARIOS PRINCIPALES DE KUMANO KODO:

1. KUMADO HONGU TAISHA

Se considera el principal de varios miles de santuarios de Kumano repartidos por todo Japón. Su existencia está documentada desde 859 y en origen estaba construido en un banco de arena del río Kumano, pero en 1889 sufrió una inundación que destruyó gran parte de los edificios del santuario. Los restos recuperados de sus estructuras fueron trasladadas a su ubicación actual.

En el recinto original, conocido como oyunohara, se conserva la plataforma de tierra que albergaba las edificaciones originales. La entrada a este recinto está, hoy en día, presidida por el torii más grande del mundo con más de 30 metros de alto y más de 40 metros de ancho. ¿No es espectacular?

Primavera en Oyunohara, abril 2017. © Guillem y Rosa, capgirantelmon.com

 

Situado enfrente del gran santuario se encuentra el centro del Patrimonio Kumano Hongu es un edificio con modernas instalaciones donde podemos encontrar mucha información sobre toda la zona de Kumano y su patrimonio. ¡Más que interesante!

 

2. KUMANO HAYATAMA TAISHA

Una de las edificaciones del templo Kumano Hatayama Taisha. ©Christian Kaden / Japan-Kyoto.de

 

Este santuario tiene una localización excepcional, se encuentra en la desembocadura del río Kumano, en lo alto de una montaña con vistas al océano Pacífico.

La ubicación del santuario ha permanecido invariable desde el S. XII, tal y como se desprende de las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en esta zona, incluso se han encontrado restos que indican que este lugar ya era venerado por los pueblos de la antigüedad.

La naturaleza cobra una gran importancia en el recinto destacándose dos elementos, el árbol sagrado Nagi, un podocarpus de 800años de antigüedad que se plantó en el S. XII y que hoy se sigue venerando como sagrado, y la roca sagrada Gotobiki, que se considera el origen de la fe en Kumano.

Como veis en el sintoísmo la naturaleza alcanza un valor patrimonial excepcional.

 

 

3. KUMANO NACHI TAISHA

Una de las edificaciones del santuario Kumano Nachi Taisha, enero de 2017. © Vanesa García

 

Es un auténtico complejo religioso que combina ejemplos de budismo y sintoísmo. Aunque durante el S. XIX se ordenó la separación de ambas religiones (que habían convivido como institución única hasta entonces), la importancia histórica y espiritual de esta zona tuvo tanto peso que se permitió que los templos budistas que existían se conservaran en el complejo zona a pesar de las prohibiciones.

En origen el santuario estaba ubicado en la base de la cascada Nachi, la más grande de Japón con 133m de alto, que ya era objeto de veneración en sí misma. Fue trasladado a su ubicación actual en el siglo IV. Aunque algunas edificaciones se han reconstruido, la composición y ubicación del complejo ha permanecido invariable a lo largo de los siglos.

En el conjunto se encuentran árboles sagrados, pequeños santuarios, altares de ofrendas, piedras sagradas, y templos budistas como el Seiganto-ji que tiene una de las pagodas más famosas de todo Japón.

Como veis, esta zona de Japón tiene una riqueza patrimonial excepcional, es una visita más que recomendada.

Y por último un consejillo “offtopic”, si vais por allí no dejéis de visitar las aguas termales de los pueblos de la zona ¡Son el broche perfecto para un día intenso recorriendo la zona!

 

Pagoda del templo Seiganto-ji y cascada Nachi, enero de 2017. © Vanesa García

 

Vanesa García
-arquitecta-
[corresponsal de reharq* para Asia]

 

Fuentes: Paneles informativos en la zona visitada, apuntes de Historia del arte de Asia Oriental de Unizar, unesco.org y japonismo.com.
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