Hotel con encanto Málaga: Vincci Posada del Patio, murallas romanas bajo el hotel y La Manquita desde la azotea
✦ Hotel con encanto Málaga · Murallas s. IV y s. XI · Heritage Hospitality
Muralla romana del s. IV y muralla musulmana del s. XI en el sótano. La Manquita de tú a tú desde la piscina en cubierta. Heritage hospitality con dos mil años de historia bajo los pies.

Ha hecho un tiempo tan horriblemente frío este invierno que teletransportarme a Málaga mientras escribía este post ha sido maravilloso: recordar el hotel donde me alojé, los lugares que visité y el ambientazo loco que había en La Feria.
Málaga en Feria es Málaga en estado puro: la calle Larios, la Manquita presidiendo todo. Y en medio de eso, el Hotel Vincci Posada del Patio -que resultó ser mucho más interesante de lo que sugiere el nombre de una cadena-. Spoiler: tiene dos murallas en el sótano y la catedral enfrente desde la piscina.
Un hotel con encanto en Málaga de ésos que hacen fácil la estancia: muy limpio, con una estética contemporánea y contenida a cargo de KAcontract interiorismo, zonas comunes y habitaciones amplias, muy luminoso -tres fachadas y un patio interior-, desayuno riquísimo a un precio que no duele, parking, wifi rápido y personal especialmente amable y resolutivo. Sobra decir que les achicharré a preguntas sobre la arquitectura del hotel.
Lo confieso: elegí este hotel porque tenía ruinas en el sótano. No por la cadena -que es un acierto seguro-, no por el precio, no porque saliera el primero en Booking. Fue una decisión completamente irracional desde el punto de vista del viajero cultural, y completamente lógica desde el punto de vista de quien viaja buscando algo que contar.

— Los dos grandes atractivos —
Hotel con encanto en Málaga: La Manquita desde la piscina y dos murallas en el sótano
El primero: darte un baño en la piscina de cubierta mientras descubres Málaga a través de sus azoteas, con la torre de la Catedral -La Manquita- de tú a tú. Desde aquí arriba el centro histórico se entiende de otra manera: no como un conjunto de monumentos sino como una ciudad viva organizada alrededor de su historia. La Catedral se construyó entre 1528 y 1728, proyectada por Diego de Siloé y Andrés de Vandelvira. Es BIC en categoría Monumento desde 1985 y Monumento Histórico Artístico desde 1931.
Lo de la torre inacabada tiene su historia: a principios del s. XX, los malagueños eligieron entre terminar la segunda torre o rediseñar la calle Larios. Eligieron la calle. Ahora tienen una catedral original y una vía amplia y especialmente alegre que destaca entre las callejuelas estrechas del entorno -y que en plena Feria de Málaga es otro mundo-. Mal negocio no fue.
La piscina en cubierta no tiene el mismo valor a las once de la mañana que a las siete de la tarde. De madrugada, cuando la Feria baja un punto y el calor todavía flota en el aire, el centro histórico de Málaga se lee de otra manera desde ahí arriba. La Manquita iluminada, el rumor de la calle. Esa es la experiencia que no aparece en ninguna OTA.

El segundo: descubrir dentro del propio edificio un tramo de la muralla romana portuaria (s. IV d.C.) y otro de la muralla de la medina musulmana (s. XI-XVIII). Dos capas arqueológicas, dos civilizaciones, en el mismo sótano. Ambas están limpiadas, restauradas y musealizadas: se pueden ver, leer y entender. No es un sótano con piedras: es un relato de dos mil años al que se accede desde la recepción. Las ruinas no funcionan aquí como decoración cultural: forman parte de la experiencia real del hotel.
El hotel funciona casi como una prolongación del centro histórico de Málaga. No hay frontera entre lo que está dentro y lo que está fuera: la historia entra por la puerta y sube hasta la cubierta.

Un hotel contemporáneo construido sobre capas históricas y arqueología integrada. La muralla romana portuaria del s. IV y la muralla de la medina musulmana del s. XI-XVIII no son decoración: son el argumento diferencial más potente que puede tener un hotel en un mercado tan saturado como el hotelero de Málaga. Ningún competidor puede replicarlo. Es irrepetible por definición.
— La intervención · el debate del derribo —
Lo que se perdió para construir esto, y por qué eso importa
El hotel se asienta sobre la antigua Posada del Patio, de la que conserva únicamente el nombre, la idea del patio interior y un zaguán en la fachada posterior. Para construirlo se derribaron varias hospederías y viviendas preexistentes.
El derribo de arquitectura existente en cascos históricos es siempre el punto más delicado de cualquier intervención. Los valores arquitectónicos, icónicos e históricos de lo que se demuele son subjetivos y difícilmente cuantificables, lo que convierte estas decisiones en campo abonado para el conflicto entre promotores, técnicos municipales y colectivos patrimoniales. No hay respuesta fácil: a veces lo que se pierde tiene un valor real que no se recupera; otras, lo que se construye justifica la pérdida. En el caso del Vincci Posada del Patio, el resultado habla por sí solo -pero eso no cierra el debate sobre lo que había antes-.
Y luego apareció la arqueología. Integrar los restos en el proyecto cambia completamente la ecuación: el presupuesto, los plazos, los agentes implicados, la experiencia final del huésped. Las obras se ralentizan. Los técnicos municipales entran en escena -los restos son, por ley, propiedad de la comunidad autónoma o el ayuntamiento-. Lo que en el momento de la obra parece un problema acaba siendo el activo diferencial más potente del establecimiento. El hallazgo arqueológico terminó convirtiéndose en uno de los activos más potentes del hotel. Lo vimos también en la Posada del León de Oro en Madrid, con la muralla árabe del s. XII.


El hallazgo arqueológico durante una obra en casco histórico es, paradójicamente, la mejor noticia que le puede dar el subsuelo a un promotor hotelero. El coste se convierte en identidad, la identidad en diferencial, y el diferencial en la razón por la que el viajero con criterio elige ese hotel sobre todos los demás. Un hotel contemporáneo construido sobre capas históricas: así es como el patrimonio se convierte en producto.
El resultado fue un hotel de ésos para repetir. Cómodo, bien resuelto, con un desayuno que sale a muy buen precio y dos activos que no se compran con dinero: la arqueología bajo los pies y la Manquita enfrente desde la piscina.
El Vincci Posada del Patio demuestra algo que en heritage hospitality conviene no olvidar: el patrimonio arqueológico bien integrado no es una carga para el promotor. Es el argumento de venta que ningún competidor puede replicar. Dos mil años de historia bajo los pies no se construyen. Se encuentran.
¿Tienes un proyecto hotelero en un entorno con historia? Escríbeme a info@reharq.com. Me gustan especialmente este tipo de retos.
Hay más hoteles con criterio en la sección hoteles chulos de Reharq.
P.D.: Otro hotel chulo donde la arqueología es el argumento: Posada del León de Oro, Madrid.
Ficha
| Tipología | Hotel boutique · nueva planta sobre parcela histórica |
| Asset arqueológico | Muralla romana portuaria s. IV d.C. · muralla medina musulmana s. XI-XVIII |
| Interiorismo | KAcontract · estética contemporánea y contenida |
| Asset diferencial | Piscina en cubierta · vistas a La Manquita · tres fachadas + patio interior |
| Origen | Antigua Posada del Patio · conserva nombre, idea de patio y zaguán posterior |
| Entorno | Centro histórico · Málaga · Catedral de la Encarnación · Feria de Málaga |
Fotos por Reharq · mayo 2013.




Me dice un lector malagueño (por cierto qué alegres y dicharacheros son/sois por eso lares) que en el nuevo Plan Director de la Catedral (es 'algo así como' el documento donde se definen las nuevas actuaciones y los criterios de intervención) se contempla finalizar 'la torre inacabada'. Alguien sabe ¡¿por qué?! :-(
Pues vaya, yo también prefiero el encanto que le da tener una torre incompleta :-( Todo un lujo poder descubrir rincones tan valiosos como éste, Libe. Nosotros estuvimos en un hotelito en Jerez de la Frontera reconvertido de un antiguo convento, hará unos cuantos veranos. No lo recuerdo muy bien porque fue sólo una parada técnica en mitad de un viaje. Pero lo que sí me quedó grabado fue la sensación al llegar: la impresión de estar entrando en un edificio histórico hecho hotel no se me olvidará….ni el granizado de limón que nos tomamos después… ¡mítico! ;P
Mis vacaciones son más largas… así que hasta la semana que viene!
EvaPla
Buenos días, Evapla, ¡qué bien tenerte hoy también por aquí!
Tomo nota del hotel-convento que nos recomiendas, seguro que en la red se puede localizar.
Esto me ha recordado mi 'fatal experiencia' en el Parador de Mérida, que también fue (entre otras cosas) un convento. Hay hoteles donde confunden 'historicidad' y valores arquitectónicos con viejo y desgastado. Igual algún día lo cuento en el blog en clave de humor, porque nuestra estancia allí fue de 'cámara oculta'.
Sí, cierto, los madrileños sois unos suertudos, así que disfruta/distrutad de este macropuente!:-)
Abrazo,
Libe
Precioso el Hotel, lo conozco personalmente, no de haber estado en el Hotel en si, sino de visita (Málaga está a un paso de Granada y por mi trabajo antes iba mucho de viaje allí) y realmente es precioso, las fotos que has puesto le hacen justicia, aunque nada como visitarlo personalmente.
Saludos. Me encanta esta sección.
Julio
Hola Julio,
qué bien que te guste esta sección. Es curioso, porque cada lector tiene 'su sección favorita'…
Creo recordar que estaba previsto incluir las ruinas del hotel dentro del itinerario turístico de la ciudad.
Además, deben estar abiertas al público, puedes visitarlas seas o no cliente del hotel.
Si las visitas por tu cuenta, como soporte explicativo encontrarás una chapa datando las ruinas y un mural sobre las catas arqueológicas bastante interesante.
Gracias por pasarte por aquí, y dejar tu comentario.
Un saludo,
Libe