La Catedral de Santa María de Vitoria es otro ejemplo (clic) de ardua rehabilitación que suscita mucho interés, ya no sólo dentro del mundo de la construcción, sino también en el social. Forma parte de uno de los muchos atractivos de la ciudad de Vitoria (si no el que más) y se ha convertido en todo un espectáculo.
Mi primera visita a las obras de rehabilitación de la Catedral, fue  en segundo de carrera,  en una excursión de la asignatura Historia del Arte. Recuerdo que aquella visita me fascinó por dos motivos:
1. Repetían hasta la saciedad, la obligación del restaurador de ser respetuoso con la historia del edificio, en cuanto a materiales, técnicas de construcción, diseño…
2. Me pareció realmente sorprendente (rozando la ciencia ficción) el despliegue de ingeniería que utilizaron, mediante gatos hidráulicos, para elevar los pilares de la catedral con el fin de reforzar sus zapatas.
El primer motivo cobró aún más  sentido, según avanzaban  la carrera, la edad y la experiencia. El segundo, y pese a haber ampliado el conociendo de la técnica/maquinaria utilizada en la rehabilitación de edificios aún, a día de hoy, me sigue ‘maravillando’…
Mi segunda visita, incluida dentro del  Congreso Internacional  de Urbanismo Sostenible’ (clic), fue en Marzo de 2011. Aún más apasionante que la primera. Fue entonces cuando me empezó a rondar la idea de… ‘¿y por qué no un blog de ‘mis apuntes de rehabilitación’?
[ACTUALIZACIÓN]
En 2013, y tras cursar un posgrado sobre ‘Rehabilitación y restauración arquitectónica’ vi aún más claramente el sentido de sacar a la luz mis apuntes y fotografías, y compartir con el mundo el valor de nuestra herencia cultural.
Así, ‘Apuntes de rehabilitación arquitectónica’ pasó a llamarse reharq* tras este atardecer y nació para di(ver)fundir el #patrimoniodelbueno.

 

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