viernes, 11 de noviembre de 2011

Teatro Campos (4/6): Entrevista con Eloy Martínez Vivas.


En ‘Apuntes de Rehabilitación arquitectónica' hemos tenido la suerte de contar con
Eloy Martínez Vivas, responsable de Seguridad y Salud de la rehabilitación del Teatro.

Durante la redacción de estos  cinco post relacionados con el "Teatro Campos Elíseos" fueron muchas la curiosidades y preguntas técnicas que se nos planteron. La tarde que quedamos con Eloy, para proponerle esta pequeña entrevista se nos quedó corta… ¡cuántas historias apasionantemente técnicas y apasionantemente anecdóticas ha encerrado esta rehabilitación!
A continuación, entrevista con Eloy Martínez Vivas (¡muchísimas gracias!).



Como introducción, ¿cómo fue, a grandes rasgos, la rehabilitación?                                     
La rehabilitación del teatro se llevó a acabo en tres fases:
Primera fase:  apuntalamiento y derribo de parte del área colindante con el número 5. El anfiteatro y todos los palcos de esta zona del teatro quedaron apuntalados.
Segunda fase:  consiste en la excavación bajo la cota de calle y la realización de la estructura de hormigón del ‘añadido lateral del teatro’  (siete pisos), donde se ubicarán las oficinas de la sgae (antes sitas en la Gran Vía)
Tercera fase: la rehabilitación del Teatro propiamente dicha .


Seguimos por dónde siempre se debe empezar: ‘por los cimientos’.  ¿Cómo os encontrasteis la cimentación?                                                                                                        
La cimentación fue algo espectacular: las zapatas de la mayoría de los pilares eran troncocónicas, de altura de  1,5 m (base inferior de 2x2 m y superior 0.60x0.60m), sobre ésta dos piedras de unos  de 0.10m y 0.15m de altura. Sobre esta última el anclaje con el pilar metálico.
Había relleno y capa de arcilla compacta en muy buenas condiciones donde se apoyaban todos los pilares; y muro de ladrillo perimetral, excepto en la fachada, que era muro de carga.


Y… ¿cómo se reforzó?                                                                                                                    
Durante un año, debido a que la altura libre hasta los techos de los palcos era insuficiente para trabajar con maquinaria pesada/grande, se micropilotaron todas la zapatas (dos por zapata).
Después, se apantalló toda la zona de escenario y butacas de patio, llegando hasta la roca (a unos 7 metros de profundidad desde la cota inicial).

Todas las zapatas se tuvieron que picar, y por parejas de pilar, una vez apuntaladas, se ponían los gatos hidráulicos, se cortaba el pilar antiguo, y se sustituía por  un pilar nuevo de hormigón y luego se restituía. Todas estas maniobras se complicaban debido al poco espacio que había libre: la propia estructura, las pantalladoras, el depósito de agua requerido (30.000 litros de agua), y unas 70 personas trabajando a la vez…  Por lo que fue una labor técnicamente muy difícil, casi de artesanía, y muy complicada desde el punto de vista de la Seguridad.


¿Cómo afectó al ‘ritmo lógico de la obras’ que el Teatro esté catalogado como monumento histórico artístico?                                                                                                    
La cúpula, parte de los palcos, el proscenio, y el escenario, dado que, como bien dices, está catalogado como monumento, ‘no se podía tocar’. Debido a los problemas de humedad que había sufrido la cúpula tiempo atrás, se debía reformar, ya que el yeso aplicado sobre las tablillas de madera había penetrado entre las juntas, y algunas debían ser  sustituidas ya que se encontraban en mal estado. Cuando llegó 'el visto bueno' (dos años antes de la inauguración) para llevar a cabo la reforma de la cúpula, la rehabilitación del resto del Teatro ya estaba muy avanzada… De hecho, se tuvieron que proteger los palcos y balaustradas (ya restaurados); aún así algunos tuvieron que volverse a limpiar y pintar.


Y para finalizar, aunque podríamos seguir hablando horas y horas ;-)… ¿cómo se llevó a cabo la reforma de la cúpula? Seguro que fue espectacular…                                              
Efectivamente… Para la reforma de la cúpula, se quitaron todas la tablillas y todas las molduras (perimetrales y el rosetón central ), dejando a la vista la preciosa estructura metálica que conformaba la cúpula. Posiblemente, según parecía,  se hizo en taller en tres partes. Y luego se montó in situ mediante tornillos y remaches.
Las molduras se llevaron a Madrid para, con el molde, hacer una nueva moldura en yeso -con sus armazones metálicos-. Las tablillas fueron sustituidas por paneles de yeso.



Tras la entrevista, en ‘apuntes de rehabilitación’, nos sentimos muy contentos, ya que pudimos vivir de primera mano (aunque sólo haya sido un pedacito) la rehabilitación del Teatro…
Una vez más, Eloy, ¡muchísimas gracias!

En “Apuntes de Rehabilitación arquitectónica” no practicamos ni creemos en ‘el corta-pega’. Valoramos los trabajos de investigación, las fotografías y las opinones de los demás como si fueran las nuestras. Por eso siempre, nombraremos y recomendaremos la fuente, en el caso de que nos basemos en material que no sea de nuestra propia autoría.


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